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sábado, 28 de julio de 2012

Comunicación asertiva (II): herramientas


La comunicación asertiva es una habilidad social conductual y, como tal, puede ser aprendida o re-aprendida. Para ello basta con atender a nuestras respuestas automáticas (aprendidas) y, en caso de no adecuarse a la conducta deseada, modificarla.
A continuación trataremos algunas de las técnicas que nos ayudarán a desarrollar una comunicación asertiva.

Uso de “Mensajes Yo”
*  Se describe sin condenar ni criticar el comportamiento de la otra persona.
*  Se asume la responsabilidad de lo expresado.
*  Se describe objetivamente las consecuencias del comportamiento.
*  Se expresa lo que se quiere de la otra persona.
Con un ejemplo lo veremos más claro: con las siguientes afirmaciones estamos expresando lo mismo:
Tú siempre dejando la puerta abierta, un día de estos nos asaltan (2ª persona)
Cuando veo la puerta abierta me pongo nerviosa porque pienso que alguien puede entrar (1ª persona)
Sin embargo, usando la primera fórmula, nuestro oyente se sentirá agredido y responderá a “ese ataque”
Lo aconsejable es construir nuestro mensaje de la siguiente forma:

- “Cuanto tú...”.- señalamos el comportamiento, lo que ocurrió
- “me siento…”.- mostramos nuestra emoción
- “porque…”.- indicamos lo que opinamos o lo que esperamos
- “Te pido, por favor, que…”.- establecemos nuestra petición

Disco rayado
Técnica que consiste en la repetición serena de palabras que expresan nuestros deseos una y otra vez, ante la insistencia de otros por acceder a los suyos. Evita tener que poner excusas falsas y nos ayuda a persistir en nuestros objetivos.
El efecto que se consigue es CENTRAR LA ATENCIÓN siempre en el PUNTO CRÍTICO y no permitir la intromisión de otros comentarios que intentan desviar la atención para conseguir sus objetivos.
Un ejemplo que seguro que a más de uno os suena ;)
Cliente: Vengo a presentar la documentación que me pidieron...
Informador: La fotocopia debe venir acompañada del original para poderla procesar.
Cliente: Ah!, pues no me dijeron nada, ¿no da lo mismo?
Informador: Para poder procesar una fotocopia siempre debe venir acompañada del original.
Cliente: El caso es poner obstáculos y molestar, ¿qué más da?, no ve que está clarísima, desde luego, el caso es fastidiar.
Informador: Una fotocopia siempre debe venir acompañada del original para poderla procesar.

Banco de niebla
Dar la razón a la persona en lo que considere que puede haber de cierto en sus críticas o peticiones, pero negándose, a la vez, a entrar en mayores discusiones. Se deja claro que no va a cambiar de postura.
Consiste en reconocer que, en parte o en todo, nuestro interlocutor, puede tener razón, pero que solo nosotros somos nuestros propios jueces; nos ayuda a aprender a responder a las críticas manipulativas de otras personas reconociendo su posibilidad o su parte de verdad.
Esta técnica tiene ciertos matices:
- Convenir en la verdad: “Si, tiene Ud. razón...”
- Convenir en la posibilidad: “Si, es posible que....”
- Convenir en principio: “Lo mejor que puede Ud. hacer es lo que yo le digo, cualquier otra cosa es una tontería, hágame caso que yo soy un experto...”
“Ya sé que es perfecto lo que me dice, pero creo que es mejor que lo intente con mi experiencia y mis medios”.
Por ejemplo:
Crítico: No me gusta nada el corte de pelo que llevas es horrible
 Nosotros: Es posible que lleves razón...
Crítico: Pareces un desalmado con ese pelo...
Nosotros: Puede que lleves razón...y parezca un desalmado
Crítico: Hay veces en que no sabes cortarte el pelo
Nosotros: Es cierto, a veces no sé cortarme el pelo, pero me siento bien con esta imagen.

Aplazamiento asertivo

Posponer la respuesta que vayamos a dar a la persona que nos ha criticado, hasta que nos sintamos más tranquilos y capaces de responder correctamente. No tenemos porqué dar la respuesta de manera inmediata!!!

Pregunta asertiva

*  “Pensar bien” de la otra persona que nos critica y dar por hecho que su crítica es bien intencionada (independientemente de que realmente lo sea)
*  Entonces, pedimos aclaración: información acerca de los argumentos, solicitando que sea específico.
Una variante sería interrogación negativa, que consiste en solicitar las críticas sinceras por parte de los demás, con el fin de sacar provecho de ello, si puede resultar útil, o gestionarlas, si son manipulativas.
Se pretende recibir la opinión sincera de los demás y llegar al fondo de la crítica: Dime, ¿qué es lo que no te gusta de cómo hago mi trabajo?
Es útil para conocer algo de los sentimientos o ideas de los demás, facilitando la comunicación cuando la otra persona nos critica.
Ejemplos:
- ¿Qué tiene de malo que vaya al cine?
- ¿Qué defecto le encuentras a mi forma de vestir?
- ¿Qué te molesta de mi forma de hablar?

Bueno seguidor@s, espero que toda esta información os sea de utilidad y que sobre todo… ¡¡¡la practiquéis!!!!

Disfrutad del verano –mejor dicho, seguid disfrutando del verano, jeje- y sed felices :P

Cristina

sábado, 30 de junio de 2012

Comunicación asertiva


La comunicación es un proceso psicosocial que nos une y crea relaciones para formar grupos, pero, ¿te has parado a pensar cómo te comunicas con las demás personas?
¿Cómo actuarías en las siguientes situaciones?
  • Una persona es abiertamente injusta
  • Un amigo te ha traicionado revelando algún secreto tuyo
  • El compañero de habitación no coopera con la limpieza
  • Un empleado en un comercio atiende primero a una persona que llegó después que tú
  • Necesita pedirle dinero a un amigo
  • Prestar dinero a una persona que parece haberse olvidado de ello
  • Alguien patea continuamente el respaldo de tu butaca en el cine
  • Un amigo o amiga te llama todos los días a altas horas de la noche
  • Estás hablando con otra persona que de pronto interrumpe la conversación para dirigirse a un tercero
  • Estás en un restaurante elegante y tu carne está demasiado cruda
Según cuáles fueron tus respuestas podemos encontrarnos en uno de los modelos siguientes:
  1. ¿Amenacé, acusé, insulté o me peleé con esa persona? Si responde que sí, su estilo es agresivo.
  2. ¿Evitó expresar sus deseos, opiniones o intereses a esa persona? Si responde que sí, su estilo es pasivo o evitativo.
  3. ¿Expresó usted sus deseos, sentimientos, opiniones o intereses a esa persona, respetando al mismo tiempo sus sentimientos? Si responde que sí, su estilo es asertivo.
La ASERTIVIDAD es "la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás, negociando con ellos su cumplimiento". Es el punto intermedio entre la pasividad (evitamos decir o pedir lo que queremos) y la agresividad (exigimos lo que queremos de forma violenta).
Emplear la asertividad es saber pedir, saber negarse, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere, respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara. La asertividad consiste también en hacer y recibir cumplidos, y en hacer y aceptar quejas.
La mayoría de nosotros no hemos sido educados para comunicarnos saludablemente, ni para escuchar efectivamente a las demás personas, por lo que quizás no tengamos desarrolladas esas habilidades.
Tu sensibilidad para relacionarte de manera saludable aumentará en la medida que te conozcas y te expreses de forma apropiada con las personas cercanas.

Llegados a este punto y antes de continuar, os recomiendo que realicéis el “Inventario de asertividad de Rathus” para comprobar cuál es vuestro nivel de asertividad: http://www.alt64.org/articulo/asertivi.htm (una vez contestada a todas las preguntas, revisad los criterios de corrección que aparecen al final de la página)

NOTA.- Es importante destacar que este test NO mide si somos pasivos o agresivos, únicamente nuestro grado de asertividad.

¿Qué nivel de asertividad tenéis? Espero vuestras respuestas… si queréis compartirlas, claro ;)


Cristina

sábado, 12 de mayo de 2012

Escucha activa


Si nos preguntaran si sabemos escuchar, la gran mayoría responderíamos que sí, sin vacilar un segundo, ¿cierto? Veamos si realmente es así…

Al ponerme a escribir sobre el tema, no he podido evitar recordar cuando mi maestra, en el colegio, nos hacía hincapié en la diferencia entre OÍR y ESCUCHAR, ¿lo recordáis?...
Oír  es un fenómeno fisiológico, es percibir las vibraciones del sonido, es completamente pasivo. Escuchar es la capacidad de captar, atender e interpretar la totalidad del mensaje, no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentidos, ideas o pensamientos que subyacen; escuchando añadimos significado al sonido.
Hace unas semanas os hablé de la importancia de conocer las perspectivas de nuestro interlocutor para una verdadera comunicación (Estilos de comportamiento: modelo DISC), pues bien, ahora podemos afirmar que la escucha es la mitad del secreto de una comunicación efectiva.

Es muy curioso que, en plena “era de las comunicaciones”, la falta de comunicación sea el factor común en la gran mayoría de las relaciones –tanto profesionales como personales- que llevamos a cabo. El causante de este defecto es que no sabemos escuchar a los demás. Estamos más tiempo pendientes de nuestras propias emisiones, y en esta necesidad propia de comunicar se pierde la esencia de la comunicación, es decir, poner en común, compartir con los demás. Existe la creencia errónea de que se escucha de forma automática, pero no es así. Escuchar requiere un esfuerzo superior al que se hace al hablar y también del que se ejerce al escuchar sin interpretar lo que se oye (oír).

Existen muchas barreras y distracciones que nos apartan de la escucha activa, tenemos que estar atentos para evitarlos:
  • falta de atención, estrés, cansancio, fatiga
  • pensar lo que vamos a decir en nuestra próxima intervención
  • escucha selectiva, sólo nos esforzamos ante temas que nos parece interesantes o nos gustan
  • prejuicios, nociones y suposiciones preconcebidas
  • interrumpir al que habla
  • contar “nuestra historia” cuando es el otro el que necesita hablar
  • “síndrome del experto”: tenemos la solución al problema de la otra persona, antes incluso de que nos haya contado la mitad
¿Seguís pensado que sabéis escuchar? :P… Os recomiendo que, empezando por hoy mismo, os hagáis conscientes de vuestro proceso de escucha -no en el momento de la comunicación, claro está-; pararos a analizar si habéis escuchado a vuestro interlocutor o, simplemente, habéis oído sus palabras… En la próxima publicación, os indicaré algunas técnicas para conseguir una comunicación eficaz con los que nos rodean.

Hasta pronto!!!!


Cristina